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viernes, 10 de octubre de 2008

Israel-Palestina, guerra desigual


Señor Sansano, con respeto. Para comparar a Israel con Irak a la hora de proponer el desarme, se debe saber que Israel es el país más amenazado del mundo.
Aún hoy hay países árabes que no aceptan la creación del Estado de Israel y aún hoy hay movimientos extremistas islámicos que viven todos los días con el único fin de la destrucción del estado judío, entre ellos Hamas. Israel ha tenido que soportar cuatro guerras abiertas (1948, 1956, 1967, 1973) porque los países árabes han buscado el exterminio del vecino diferente y todos los días tiene que sufrir una guerra fría con los palestinos por la misma razón. Por lo tanto pedirle a Israel que se desarme es más o menos como pedirle al Banco de España que quite las rejas. Por otro lado, mientras que jamás Israel ha participado en una guerra que no sea de autodefensa, Sadam sí ha sido el caprichoso provocador de diversas guerras que han costado un montón de muertos y por lo tanto sí representaba una amenaza para la sociedad.

Vuelve a hablar de la guerra “ilegal”. A ver. De entrada las cuatro guerras que le he nombrado son “ilegales” puesto que la ONU en el 47 decidió la partición de Palestina y los países árabes no aceptando dicha resolución buscaron la eliminación del pueblo judío en dichas cuatro ocasiones. Por otro lado, en la guerra de Irak se ha liberado a un pueblo que estaba sufriendo un magnicidio. Por otro, ustedes salen a la calle gritando “No a la guerra ilegal de Bush” y “libertad para el pueblo palestino”. Conclusión: Aquellos que llevan la paz por bandera condenan a quién desobedece a la ONU para eliminar a un genocida y apoyan a quién desobedece a la ONU por querer exterminar a un pueblo. Y es que a veces la ceguera que les produce el celo hacia el poder es capaz de conducirles a paradojas tan sorprendentes como sonrojantes.

También habla usted de que Israel quiere quedarse el territorio palestino. Falso. Israel solo quiere que le dejen en paz. En el 78 se firmó la paz con Egipto. En el 94 con Jordania. En ninguno de ambos casos Israel se quedó un metro más de los que le otorgó la ONU y desde ambas fechas no existe un solo conflicto entre dichos países. Y con Egipto ya va para 30 años. Pero los palestinos prefieren el martirio. Son tan torpes que no son capaces de percibir que Israel va a quedase ahí para siempre y son tan animales que mandan a reventarse a sus hijos con tal de matar a cuantos más judíos mejor escribiendo con letras de oro aquello que Golda Meir decía: “la paz llegará cuando los palestinos quieran tanto a sus hijos como odian a los nuestros”.

Y critica también usted la diferencia de calidad en el armamento. Es como atropellar a un señor, dejarle cojo y después maldecirle porque camina lento. Israel no tiene culpa de haber tenido que proveerse de armamento del más alto nivel por culpa del ansia de exterminio que los países árabes han demostrado hacia el pueblo judío. Es más le aseguro que ese dinero le hubiese gustado más gastárselo en otros sectores, en colegios u hospitales puesto que mientras que Israel quiere participar y de hecho participa en el mundo del progreso a pesar de sus problemas con los vecinos, los palestinos quieren exterminar al vecino y ya veremos que hacemos con el progreso.

Por tanto sí hay desigualdad en la guerra israelí.palestina. Es la desigualdad que se deriva de que unos se suban al carro de la universidad, el trabajo, las nuevas tecnologías, la ciencia, la investigación y desarrollo y otros al único carro que se suben es al de madera.

31/03/04

Irak, ayer y hoy



Señor Sansano, con respeto. En Irak, EEUU ha liberado no a una sino a varias comunidades que estaban sufriendo la tiranía del dictador y por tanto la transición a la normalidad se hace más compleja en tanto en cuanto son comunidades con profundas diferencias históricas entre sí y que al verse liberadas de la opresión, reivindican cada una de ellas aquellos derechos históricos que entienden les pertenecen. Esta falta de homogeneidad es la que está aprovechando la Resistencia para hacerse fuerte y ésta y no otra es la razón por la que ahora la situación en Irak es dramática. Otra cosa es pretender que EEUU también sea la culpable de que la comunidad kurda ahora pretenda una autonomía cercana a la independencia, o también sea la culpable de que los turcomanos, árabes y asirios del norte no acepten someterse al poder kurdo o de que los kurdos que no pertenecen al PDK o al UPK no acepten la autoridad de los dos partidos preponderantes; o de que la comunidad chiita esté dividida en corrientes diversas más o menos conservadoras y también de que hayan renacido ahora tres corrientes que retoman la historia del nacionalismo iraquí cono son la “naserista”, la “comunista” radicalmente opuesta a la anterior y la del partido Bass pero opuesto a Sadam a quién le reprochan haber traicionado los ideales del partido con una dictadura en su único beneficio. Incluso alguien habrá que reproche a EEUU que a la muerte de Mahoma sus seguidores se dividiesen en sunnies y chiitas según su propia interpretación del Corán y que tras las actuaciones del sunnie Sadam a lo largo de su gestión en contra de los chiitas, los ha terminado por enfrentar de manera beligerante.

Por otro lado, es bueno saber que las guerras provocadas por el único y exclusivo capricho de Sadam han ocasionado un millón de muertos; que aferrarse al poder aceptando el embargo económico, su pueblo (no él, no nosotros) sufría por falta de medicinas, de alimentos y de medios aproximadamente noventa mil muertos al año más de las que sufriría si hubiese abandonado el poder. Que por lo mismo, la esperanza de vida en Irak ha bajado en varones de 61 a 46 y en las mujeres de 64 a 57. También se debe saber que mientras aquí se manifestaban porque en EEUU se ejecutaba a un asesino en la silla eléctrica, Sadam torturaba y mataba a todo aquel que le tosía al lado y Bush y yo nos hemos quedado esperando una manifestación de los amantes de la paz en la que se lea “no a Sadam”. O se debe saber que la renta per cápita les ha bajado en los últimos 10 años de 3.500 dólares a 252. Que el 60% de las empresas que había en el 90 han desaparecido; que la mitad de las familias iraquíes vive en condiciones infrahumanas porque tiene una renta mensual por debajo de los 9 dólares; que la juventud al no tener colegios ni siquiera libros con los que estudiar se desarrolla en la delincuencia, etc, etc, etc.

Por todo ello, decir que ahora se está peor que antes sólo puede ser producto de la animalidad o de la desinformación. Descartando convencido la animalidad, aporto la información. No obstante si usted quiso decir que se hubiese podido acabar de otra manera con un tirano recluido en su país, con un ejército controlado por su familia y demostrando durante diez años que no le importa el embargo aunque suponga la aniquilación de su pueblo, espero ansioso la respuesta. Pero por favor no me conteste como todo el mundo: "“No sé, alguna manera habrá"”

23/04/2004

Guerra al poder


¿A quién de verdad quiere castigar el pueblo? ¿Al terrorista o al poderoso? El pueblo español vocifera indignado contra Bush porque tras estamparle dos aviones llenos de gente contra dos edificios llenos de gente, sale a la búsqueda del criminal e interviene militarmente en un país que lo acoge y que no mueve un dedo por detenerle. No importa que ahora las mujeres afganas puedan estudiar e ir al cine.
El pueblo español sale a la calle en masa, clama al cielo contra Bush, Aznar y Blair, porque se interviene militarmente en Iraq con tal de derrocar al genocida que provoca, por sus caprichos militares y sus atrofias morales, 200.000 muertos al año. Los muertos de Sadam no importan, ni importa que en Iraq se haya derrotado la tiranía y que ahora ya puedan firmar su constitución. Lo que importa son los muertos de Bush.
Por otro lado los mismos que se desgañitan hasta quedarse roncos gritando "no a la guerra ilegal de Bush" por estar en contra de las resoluciones de la ONU, gritan también "libertad para el pueblo palestino" cuando Israel (amigo americano) lleva casi sesenta años sufriendo el terrorismo todos los días, cuatro guerras incluidas, porque los palestinos no aceptan las resoluciones de la ONU del 47. Pero claro los muertos de los amigos de Bush no importan.
Ahora mismo, el pueblo español que hace escasos días condenó a Carod por importarle un pito los muertos más allá de Cataluña, condena a Aznar por lo contrario, es decir, el pueblo español le exige a Carod una guerra al terrorismo sea donde sea y llama asesino a Aznar por perseguir el terrorismo y el genocidio sea donde sea.
Quiere todo ello decir que el pueblo español se pone sistemáticamente en contra de aquellos que pueden intervenir determinantemente ante actuaciones salvajes y magníficamente criminales, porque es superior la envidia que le tiene al poderoso que su voluntad de castigar al asesino.
Decía Ortega y Gasset: "La masa en rebeldía ha perdido toda capacidad de religión y de conocimiento". El pueblo español día a día engrandece el pensamiento de nuestro sabio.
16/03/2004

domingo, 5 de octubre de 2008

30, Miserables Palestinos


Miserables Palestinos


Sí, sé de la aparatosidad del título pero creo que no seré el primero en decir que todo tiene un límite y el cúmulo de circunstancias que confluyen en Oriente Medio y la postura palestina de desahogar todas sus frustraciones, que son muchas, contra el ciudadano israelí de hoy me ha dado licencia para usarlo.

El hecho de ver a un ciudadano palestino ya cadáver y acribillado previamente por sus hermanos palestinos, arrastrado por una cuerda detrás de un vehículo dando vueltas al pueblo como represalia por su colaboracionismo con Israel nos está indicando algo más determinante que el odio de los palestinos hacia Israel. Nos está indicando que el ciudadano palestino odia, sin más, y habrá entonces que analizar si es verdad que son las actitudes de Israel el generador de dicho odio o puede que también tengan algo que ver la marginación que los propios países árabes infligen al pueblo palestino, o la crisis económica que afecta a todos los países del Islam y que se manifiesta en la cantidad de conflictos en los que últimamente se ven envueltos los países donde domina dicha creencia religiosa o también tendrá algo que ver los propios conflictos internos que se perciben hoy entre aquellos musulmanes integristas que haciendo caso a los dictámenes de su religión desprecian el progreso amparándose en que la desgracia de hoy será el bien del mañana y aquellos más conservadores que entienden que no existe una religión válida que de por buena la voluntaria desgracia de hoy por muy bien cuidado que quede el mañana.

Pero los palestinos, irreflexivos, indolentes y cobardes se acogen a lo único que tiene a tiro y embebidos y arrastrados por la degeneración a la que ha llegado un pueblo que es capaz de sacar en manifestaciones a sus hijos con la metralleta en la mano y con el pañuelo en la cabeza como idolatrando a aquellos que entregan su vida matando inocentes civiles, y que ha erigido en estandarte del palestino modelo a aquel que se autoelimina destruyendo lo que más pueda del enemigo, se dedican a desahogar todo aquel cúmulo de frustraciones contra el ciudadano israelí que lejos de todas estas impresentables e incalificables maneras de entender la vida, lo que quiere es vivir en paz.

Acusan a Israel de no tener un país propio. De eso nada. Si los palestinos hubiesen tenido la ilusión de tener un país propio como ahora quieren hacernos ver que tienen y que es la misma ilusión que sí tuvo el pueblo judío, ya tendrían su país. Cuándo tras la frustración árabe de haber perdido la guerra del 48 por no querer aceptar la partición que sí aceptaron los judíos, los palestinos se quedaron con los territorios que hoy reclama como propios, ¿por qué jamás se oyó voz alguna, ni por parte palestina ni por parte de ningún país árabe, de querer crear el estado palestino en los 18 años que tuvieron para hacerlo? ¿sería quizá porque los territorios que ahora reclaman como propios con tanto amor y por los que son incluso capaces de inmolarse se los anexionaron Egipto y Jordania dándolo por bueno y demostrando con ello que jamás han sentido la identidad de Pueblo Palestino?¿o sería quizá porque estaban más pendientes del exterminio del vecino que del progreso propio validando con ello la más definitiva de las frases a la hora de analizar el conflicto: “la paz llegará cuando los palestinos quieran a sus hijos tanto como odian a los nuestros” (Golda Meir).

Por cierto, que casualidad, precisamente estos dos países, Egipto y Jordania son los únicos dos países que no han asistido a la cumbre de la Liga Arabe cuando el tema principal era el conflicto palestino y además estos son dos países fronterizos, ¿no será que no les interesa demasiado para así siempre poder utilizar el conflicto como munición política? ¿se imaginan que se solucione el problema palestino? ¿con qué punto de apoyo contarían los países de la zona para contrarrestar cualquier presunta agresión política o económica venida de los países amigos de EEUU?

Acusan a Israel de vivir hacinados en campos de refugiados. De eso nada. Israel no tiene culpa del carácter del pueblo palestino. De la misma manera que existen refugiados palestinos existieron refugiados judíos. La diferencia está en que los 600.000 refugiados judíos que la partición creó en el 48, fueron asimilando la situación y a base de sacrificio (tanto de los propios refugiados como de los que los acogían como buenos hermanos), a base de trabajo y a base de ganas de salir de su condición de refugiado consiguieron extinguir la figura del refugiado judío ya en la década de los sesenta. En apenas quince años Israel asimiló en su territorio con hogar y trabajo a todo aquel que por culpa de la partición quedó en condición de refugiado sin contar con los que seguían llegando de Europa. Hoy, más de 50 años después, aún sigue la ONU otorgando carnet de refugiado palestino a nietos de refugiados palestinos. No me vengan con milongas. La guerra mundial dejó más de veinte millones de refugiados y todos acabaron asimilados en los países que los acogieron. Es cuestión de espíritu. De carácter. De ilusión por algo más que ser refugiado.

Acusan a Israel de aniquilar toda iniciativa palestina de progreso. Se olvidan que el ochenta por ciento de los palestinos que trabajan lo hacen en Israel. Es cierto que para acelerar la mejora de las estructuras económicas en la zona se necesita tener una ayuda exterior que Israel ha tenido. Pero los palestinos también. La diferencia está en que mientras los judíos se lo gastan en colegios, hospitales, investigación y desarrollo y lamentablemente en defensa, los palestinos se gastan las dos terceras partes de su presupuesto en la guardia personal de Arafat sin atender en primera instancia a situaciones tan infrahumanas cómo las que viven, por ejemplo, sus refugiados en los campos de Líbano. Seguramente también tendrá la culpa Israel de esto, o de que los países árabes no le presten las mismas ayudas (no le prestan ninguna, es más el Líbano está deseando quitárselos de encima) que los judíos israelíes sí han recibido del judío internacional lo que lejos de servirle para crear nidos de miseria, enfermedad y kamikazes ha servido para multiplicar, en 25 años, su productividad por 20 en apenas un 10% más de superficie de producción.

Acusan a Israel de abusar con su fortaleza militar lo que ellos solo pueden defender con piedras. Israel no tiene culpa de haber tenido la necesidad de comprar un extraordinario armamento por culpa del espíritu bélico del pueblo árabe para con el pueblo de Israel. Es más le hubiera gustado no tener que comprarlo así el dinero lo hubiese gastado en otras cosas más productivas. No obstante lo que el ciudadano palestino no debe de olvidar es que la verdadera fortaleza militar no está en el armamento. La verdadera fortaleza militar está en la universidad. Allí es donde se forja la mejor preparación para afrontar y solucionar las posibles situaciones de conflicto entre dos sociedades que piensan distinto. Lo que sucede es que los palestinos prefieren llevar a sus hijos a las escuelas de llorar y de matar. Así es imposible de solucionar nada e Israel tampoco tiene culpa de eso.

No miserables palestinos, no. El hecho de que la crisis económica haya hecho del misticismo religioso la razón de ser de vuestro pueblo; el hecho de que esa religión se someta voluntariamente a la tortura de contemplar, solo contemplar, el enorme progreso de aquel vecino que sí acepto compartir vuestras tierras; el hecho de que vuestros hermanos árabes os masacraran y expulsaran de Jordania en el 70 como a unos miserables; el hecho de que vuestros hermanos árabes os masacraran y expulsaran de Líbano en el 82 como a unos miserables; el hecho de que vuestros hermanos árabes no os ayuden como los judíos sí ayudan a los suyos; el hecho de vivir eternamente con la frustración, compartida con vuestros hermanos árabes, de haber provocado cinco veces la guerra a los judíos y haber sido derrotado las cinco; el hecho de llevar todavía encendida la llama de la traición a la que fuisteis sometidos por occidente en su promesa de formar la gran Patria Arabe; el hecho de que ahora Líbano quiera quitaros de encima otra vez; el hecho de que ni siquiera la Liga Arabe sea capaz de reunirse en pleno cuando el problema que se trata es el palestino demostrando una vez más su falta de respeto hacia vosotros; el hecho, en fin, de llevar sobre vuestras espaldas todas estas frustraciones no os dan derecho a esa intención de masacrar civiles israelíes reventando restaurantes, cines, autobuses y a todas esas barbaridades dignas de los más miserables de los animales. Eso, lejos de acercaros a esa dignidad que perseguís lo que hace es alejaros miserablemente ya que soluciones miserables solo conllevan situaciones miserables.

La paz, el progreso y la dignificación se consigue saliendo a la calle vociferando a todo pulmón y en masa contra el terrorista palestino, no solo no idolatrando sino desprestigiando a aquellos que presumen de morir por la causa, llevando a vuestros hijos al colegio en vez de llevarlos a hacer el animal, arrestando Arafat las armas a los asesinos y presentándose en la ONU con un compromiso de paz auténtico que incluya el reconocimiento por parte de todo el mundo musulmán al Estado de Israel como un estado más. Exigiendo un plan de viabilidad económica y de educación promocionado por todo el mundo civilizado que con ese compromiso de paz no pondría inconveniente pero siempre apoyado y con el aplauso de todo ciudadano palestino y haciendo ver ante el mundo que el pueblo palestino dista mucho de ser el pueblo miserable que actualmente nos hace ver que es donde niños, mayores y ancianos nos enseñan que su gran preocupación en esta vida es la guerra al sionismo, la guerra santa y el respeto y veneración a los suicidas asesinos.

Mientras esto no suceda así jamás podréis evitar que el mundo abandone hacia vosotros la condición de miserables.

20 c, Los palestinos, del marrón al negro.



Del marrón al negro

Me lo veo venir. Aún peores presagios auguro para el pueblo palestino. Se les complica todo. Si el futuro lo tenían marrón oscuro yo ahora lo veo negro.Todas las circunstancias apuntan a que nuevamente pueden ser víctimas de su propio victimismo, de su fanatismo, de su ansia por querer demostrar al mundo lo desgraciados que son, de su falta de talento, de su falta de ambición.

Las declaraciones recientes del presidente Bush respondidas por el ministro de defensa iraquí Hachem Ahmad indicando que no descartaba un enfrentamiento militar con EEUU y advirtiendo además que sus ejercitos están perfectamente capacitados y preparados para hacer frente a Israel, a mí una vez más me han hecho girar la vista hacia el pueblo palestino, el pueblo excusa.

Tenemos por un lado que la inflexible postura de Sharon en su afán por acabar con el terrorismo aunque sea por las malas ha tensado tanto la cuerda que al toque de atención que recibió de la Unión Europea a mitad de enero se ha sumado el de la ONU en voz de Kofi Annan lo que indudablemente pone importante freno a las posibles aspiraciones israelíes de obtener ayuda internacional (salvo EEUU) caso de conflicto.
Por otro lado aparecen los palestinos, que con mil ochocientos atentados solo en 2001 y 13.000 actuaciones de la policia israelí por motivo de enfrentamientos judío-palestinos en los últimos quince meses, insisten en querer aparecer ante el mundo como aquellos grandes mártires que no se dejan doblegar por el martillo del capital, siendo capaces de no solo entregar su vida por Alá sino además de organizar escuelas especiales para ello sin darse cuenta de que indirectamente le están diciendo al vecino iraquí, solo hermano de conveniencia, que dado lo poco que tienen que perder están perfectamente preparados y mentalizados para la lucha y, peor aún, decididos a morir.
En tercer lugar aparece la insustituíble, esta sí que es insustituible, figura de Sadam Hussein.
Su demencia, que halla refugio en las connotaciones particulares del Corán que conllevan un rechazo hacia toda aquella magnificación del ser humano capaz de situarlo en una consideración terrenal por encima de Alá y que se siente apoyada por un pueblo que carente de ambición y cegado por la sinrazón de la religión acepta tener como líder a aquel que con sus caprichos ha provocado centenares de miles de familiares muertos, le lleva implícita la disposición de atacar a la menor provocación a EEUU, el gran enemigo de dicha doctrina, por él llamado y precisamente por esa razón, El Gran Satán.

Todo para un solo cocktail: Pudiera pasar QUE la cuerda Sharon-palestinos se rompa. QUE los toques de atención de las organizaciones internacionales a Israel pasasen a ser entonces feroces condenas. QUE Sadam viese la posibilidad de enfrentarse por primera vez en muchos años a un EEUU sin el respaldo internacional si lo hace utilizando la excusa de siempre, Palestina. QUE Sadam viendo la predisposición actual de los palestinos a lo que sea (de ahí el final del primer párrafo, todo les cambiaría si su postura fuese otra) les trate de embaucar escondidamente en su causa. QUE los palestinos, que de “sus hermanos” se lo tragan todo, viesen en Sadam a su Mesías y le presten por tanto su apoyo incondicional. QUE tras estos condicionantes desafiara al imperio americano vía Israel para validar el pretexto. QUE Israel, a quién le importan un pito las razones, daría cuenta de los palestinos. QUE EEUU nuevamente se encargaría de Irak y todo acabase con el lamentable resultado de siempre: Por un lado muertos y más muertos. Por otro: EEUU REPRENDIDA por acudir en ayuda de Israel; Israel CRITICADA por arremeter contra los pobres palestinos; Irak DERROTADA por idiota y los palestinos DESTROZADOS, ENGAÑADOS, HUMILLADOS, EXPOLIADOS, DESPROTEGIDOS, SOLOS como siempre. Ahora eso sí…por Alá.

14/02/2008

20 b, Desesperanza


DESESPERANZA

Deseperanza. Es una palabra muy típica en aquellos que tratando de cambiar la historia nos quieren hacer ver todo aquello que los pobres árabes no pueden hacer por culpa del pueblo judío o todas aquellos comportamientos judíos capaces de destrozar cualquier ilusione árabe. No creo que a nadie se le escape que para que haya desesperanza ha de haber también esperanza porque sino no cabe hablar de aquella ya que no puede desesperar aquel que nada espera.

Ya el primer representante del pueblo judío, Abraham, vivió junto a la esperanza. La esperanza que todos sabemos y que no voy a reproducir aquí. Desde que los romanos expulsaron a los judíos de aquel territorio que alimentó la esperanza de Abraham, el pueblo judío siempre albergaba en su seno la esperanza de regresar. Pero la diáspora del pueblo judío a lo largo de todo el mundo incluía también otras esperanzas: la esperanza del trabajo, la esperanza del progreso, la esperanza de la integración en las sociedades que lo acogían, la esperanza de la felicidad de las familias enteras judías que se desplazaban, la esperanza del bienestar.

Ha sido precisamente su inseparable condición de extranjero la que ha hecho que el judío haya necesitado de la astucia más que cualquier otro pueblo y ha sido ese mayor desarrollo de la astucia lo que le ha hecho aposentarse en los altos rangos de la sociedad donde se ubicaba.
La historia nos ha escrito que de las crisis no se salva nadie y allá donde había crisis echaban la culpa al extranjero que además, que suerte ha tenido, es más rico.

“El año que viene en Jerusalen”, la frase de la esperanza judía, a medida que avanzaba la civilización, más fuerte sonaba. El mundo avanzaba, por tanto los problemas crecían y las espaldas de los judíos cargadas de culpas encendían la llama del último cartucho con el nacimiento del sionismo que no es otra cosa que un movimiento cargado de esperanza.
El retorno a Jerusalen significó que en 1914, apenas 17 años desde el inicio del movimiento sionista, había una población judía de alrededor de noventa mil habitantes mientras que la población árabe era de unos seiscientos mil con la curiosidad de que solo en Jerusalen había 100 escuelas judías que doblaba al número de escuelas árabes de toda la región. El número de hospitales se multiplicaba por ocho y se metieron a fondo con el desarrollo de la agricultura que tímidamente habían iniciado hacia 1850 los norteamericanos y los alemanes. Arquitectos, médicos, comerciantes, banqueros, judíos de todo el mundo acudían a Israel a coger la azada y construir con esperanza el reencuentro con el hogar perdido.
Hoy Israel es un estado que ha conseguido a base del dinero de todos los hermanos judíos del mundo y a base de trabajo codearse politica, industrial y comercialmente con la civilización occidental y posee (datos de 1989) solo el 5% de analfabetismo en gente adulta. (Hoy será mucho menos).

En ese territorio donde ha crecido Israel también estaban los árabes. Pero ellos solo estaban. Les daba igual que los gobernaran los romanos que los otomanos, los macedonios que los persas. Les daba igual estar en el siglo I que en el X que en el XX. Les daba igual las posibilidades agrícolas de sus tierras pues ellos ya tenían bastante con las cabras. Les daba igual la evolución económica que el mundo experimentaba. A ellos no les hacía falta. Pero ¡maldita casualidad! al compañero de viaje del siglo XX sí que le importa. El compañero de viaje del siglo XX ha tenido que venir a decirles a ellos como se riega, como se construye, como se pueden biomecanizar los establos para hacerlos más rentables, como se puede acabar con la analfabetización. Y eso por supuesto no se puede consentir.

En el mismo año 1989 cuando en Israel la analfabetización de la gente adulta era del 5%, era en Irak del 58,2%, en Siria del 41%, Egipto 39,%, Jordania 25%, Líbano 23%, Omán 70%, Yemen 80%, Libia 33%, Iran 49%. Y aquí los amigos de la miseria en vez de hablar de envidia y de incapacidad para soportar la humillación sufrida en TODAS las facetas de la vida incluída la militar, hablan de desesperanza como si el pueblo árabe hubiese dado a lo largo de la historia la sensación de esperar algo. ¿Desesperanza de qué? ¿De no poder seguir ordeñando cabras? ¿De no poder seguir inutilizando y vejando al 50% de su población, es decir, a la mujer? ¿De no poder seguir enseñando a sus niños como se mata y como se suicida uno por Alá en vez de llevarlo al colegio? ¿Desesperanza de gastar las dos terceras partes de su presupuesto en comprar armas en vez de crear escuelas? ¿Desesperanza de no poder seguir derribando edificios, dinamitando aviones, poniendo bombas en bodas, colas de los cines y discotecas? ¿Desesperanza de no poder seguir lapidando a las mujeres?

Desesperanza, desesperanza, ¿desesperanza de qué?

20a, Terrorismo de Estado


EL TERRORISMO DE ESTADO

FRANCISCO CAÑIZARES VILLANUEVA (07-03-2002)
Yo me estoy planteando que a lo mejor a los terroristas para conseguir su objetivo lo que hace falta es que lo hagan a lo grande. Eso es lo que me pasa por la cabeza que yo pensaría si tuviese la mala suerte de pertenecer por ejemplo a los etarras, ese desalmado grupo de impresentables y de asesinos, y me diese la vena de pasarme algún día por el foro de El País. Porque claro, si veo que por un lado a Sharon, por condenar y castigar a los terroristas que matan por doquier y en masa mientras la gente se toma una pizza, hace que los españoles se pongan del lado de los terroristas (1) hasta el punto de condenar a Sharon como asesino y genocida, y por otro lado esos mismos españoles han demostrado contrariedad, condena y unión frente a ETA que mata de uno en uno y de vez en cuando, yo creo que si fuese etarra lo tenía claro: más caña. Quizá esto sería la mejor manera de forzar una más feroz respuesta del gobierno (no me entra en la cabeza que no se ha hablado todavía lo suficiente) lo que significaría por lo visto una mejor respuesta del pueblo.
Y si no les gusta ésta teoría les digo ésta otra: Si el mundo condena a Sharon porque es el único que castiga y mata a los que por doquier y a capricho asesinan a los que toman pizza por el hecho de que es Jefe de Estado (es decir tiene la obligación de defender a su pueblo), pues entonces habrá que decirle a Sharon que haga como la autoridad palestina, que sea hipócrita y falso y que escondidamente vuelva a crear la Haganah y que subvencione y pague bien a aquellos que le quieran hacer la labor. Así, Sharon es el gran sufridor de tener bajo su pueblo a un “grupo de desalmados que no representan a la comunidad” ¿les suena? y todos ustedes contentos y Sharon salvado.
Lo del terrorismo de Estado es una gran mentira que abunda por aquí. Si el señor Arafat no tiene fuerza ni por lo visto suficiente voluntad para detener la inmensa magnitud del terrorismo que emerge en su pueblo es ley de vida que sea el directamente perjudicado el que lo haga sino expliquenme a que ha ido Bush a Afganistán con el beneplácito de todo el mundo (bueno todo el mundo no, siempre hay muchas ánimas celestiales que dicen estár dispuestas a recibir todas las ostias del mundo y perdonar (pero claro la boquilla ya se sabe…)), a que ha ido digo? Si el gobierno afgano no es capaz de hacer nada para castigar a los terroristas que han matado a 6000 estadounidenses mientras trabajaban pues tendrá que ir el presidente del país perjudicado a hacerlo por ellos. No me imagino yo a los equis millones de ciudadanos norteamericanos tolerando a su presidente como se cruza de brazos con la excusa de que pueda morir algún inocente. Así es que dejémonos de terrorismo de Estado y veamoslo como realmente es: para defender los intereses del pueblo ante ataques y provocaciones de toda índole están los organismos oficiales y entre ellos está el ejercito y por tanto ustedes tendrán que definirse: o les gustan los héroes que van de pistoleros solucionando a su antojo o dejan que sean las instituciones oficiales las que se encarguen de solucionarlo, pero que sean enemigos de los etarras y enemigos de la política israelí con los terroristas es analíticamente una torpe y caprichosa contradicción. Y si ustedes están convencidos que no tengo razón lo que yo haría de ustedes es rezar sin parar no sea que a los etarras se les ocurra utilizar los métodos palestinos porque se verían ustedes en la encrucijada de tener que tragarse muchas cosas. (1) He hecho ésta llamada porque claro, la respuesta me la espero “está usted equivocado si dice que estamos del lado de los terroristas” o “jamás hemos aplaudido la actitud de los terroristas palestinos”. Miren, de tonto lo justo. Cuando ustedes defienden a un pueblo que sale en masa a la calle a vociferar dando gracias al cielo de que en Jerusalen han muerto no sé cuantos judíos que tranquilamente cenaban, ustedes también están defendiendo a los terroristas porque el pueblo entero es terrorista.
Repito para terminar lo que estoy harto de decir: los terroristas NO tienen derecho a la negociación. Con los terroristas NO se negocia. Si quieren conseguir todo aquello a lo que aspiran y que soy el primero que entiende que tienen derecho a ello, que dejen de matar. Así no solo pierden todos sus derechos sino que le dan todos los derechos al contrario y precisamente son estos derechos adquiridos los que defiendo. Y cuando hablamos del pueblo palestino no me vengan con pamplinas de que los terroristas no representan al pueblo.

07/03/2002

17b, Territorios


Israel vive en estado de sitio desde su creación. Estado de sitio producido por una razón: la no aceptación de su existencia por parte de los paises árabes. Esta situación le lleva a una continuada guerra fría capaz de ocasionar todas aquellas agresiones, por un lado y por otro, que son consecuencia de la causa mayor. El tiempo, las conversaciones, las negociaciones, la intervención occidental y la aparición de gente como Anwar el Sadat o Hussein de Jordania, ha ido mermando la tempestad inicial y hoy en día la causa ha quedado reducida a “solo los más extremistas de entre los árabes no aceptan…”.

Sería interesante que aquellos que se empecinan en asegurar que Israel es el que da vida al continuo estado de beligerancia como consecuencia de su avariciosa invasión de territorios analizaran la relación Egipto-Israel. Tres veces, tres, ha tenido que devolver Israel el Sinaí después de haberlo conquistado. En la tercera se hizo fuerte y no lo devolvió hasta haber un compromiso de paz por medio. Sadat, más inteligente que cualquiera de sus socios árabes (cosa que lamantablemente allá no vale para nada) tomó la decisión de firmar la paz con Israel aún a costa de enemistarse con sus “hermanos”. Le costó la vida. Ellos son así. (Ya veremos como acaba Arafat si sigue cercando a sus terroristas en lo que ellos llaman colaboracionismo con Israel). Pues bien, jamás, ¡¡¡jamás!!! desde el 1979, (hace ya 22 años) ha habido un problema egipcio-israelí lo que significa dos cosas: 1º que los ciudadanos egipcios disfrutan la paz desde el 79, 2º que Israel no quiere territorios que no le pertenecen.

Jordania, que firmó el acuerdo de paz en el 94, también va por el mismo camino. ¿Porqué es tan difícil de convencer al ciudadano palestino, y más gravemente aún al ciudadano europeo, que es exactamente lo mismo que un día hizo Sadat por Egipto, y posteriormente Hussein por Jordania, lo que ahora quiere Israel que haga Arafat por los suyos? ¿Qué razones hay para pensar que Israel no va a actuar igual? Las razones no son otras que aquellas que se derivan de la alianza que tiene el pueblo palestino con su condición de mártir. La 2ª guerra mundial propició más de veinte millones de refugiados y todos acabaron, de mejor o peor manera, asimilando su nueva situación. Pero los palestinos no. Al ciudadano palestino hoy se le educa para llorar y para matar. Están totalmente identificados con esa actitud ante la vida y es ahora mismo imposible imaginarse un miembro de Hamas en la universidad. Se le acaba la emoción.
Les gusta que el mundo llore por ellos. Les gusta vivir de la ayuda internacional. Les gusta darse el gustazo de matar a aquel que lo ha dejado a la altura del betún porque un día vino a su tierra y en vez de pasarse el día tumbado a la bartola sin dar ni bola como él estaba acostumbrado resulta que construía granjas agrícolas, edificaba hospitales, hacía crecer las escuelas, creaba, percibía un futuro próximo totalmente identificado con el trabajo y… les paso volando.

Y aquí estamos nosotros, los típicos mediocres que se dejan herir la mente en vez de el corazón cuando ve sangre en el horizonte, (todos no, menos mal que algunos nos salvamos) repudiando y castigando a aquel que a pesar de todas las dificultades que le suscitan aquellos que no tienen otra ocupación que delinquir, pelea, trabaja e incluso lo consigue, abrirse un lugar en el mundo. Aplaudan, desgañitense, enciendan la mecha de los truenos a favor de aquellos que aún siguen vendiendo el pan y las frutas junto a los excrementos de las vacas. Vayan, acudan, corran. Son ustedes el futuro de su tierra, de su país y de la vida.


11/01/2002

6, Cuatro conceptos clave



15/02/2001
CUATRO CONCEPTOS CLAVE


Número de muertos, territorios, resoluciones de la ONU, Asentamientos. Cuatro conceptos sobre los que se debate continuamente y por tanto sobre los que se escuchan barbaridades por parte continuamente de los grandes enemigos del gran capital (pero claro, enemigos hasta que les toca la puerta) y por tanto amigos de los paises menos favorecidos y sobre los que en cuatro párrafos voy a tratar de dar mi punto de vista.
Uno de los más típicos ultimamente es el que hace referencia a la diferencia de muertos producidos por las armas de alta tecnología bélica israelí y las arcaicas piedras palestinas. ¡¡Pues no!!. ¡Van a matar igual las piedras que las armas!. No querrá el personal que las armas israelíes o de cualquier país vayan contando muertos hasta empatar al contrario. Lo que verdaderamente hay que juzgar son las actuaciones criminales que lleva a uno a querer matar al enemigo, e Israel: ni es más criminal porque sus armas sí acierten al enemigo mientras que los pobres palestinos se visten completos de goma 2 con intención de matar a cuantos más mejor y son tan torpes que a veces solo se matan ellos, ni tiene porque restringir su derecho de defensa porque los palestinos no hayan sido capaces de generar una economía como ellos. Hasta ahí podríamos llegar, que ahora EEUU hubiera tenido que ir a Afganistán con los tanques sovieticos del año del catapún para equilibrarse en armamento con los talibanes y que el número de muertos sea aproximadamente el mismo para dar por válida la actuación. Por tanto insisto que es un barbarismo (idiotismo, traduzco del diccionario) dedicarse a contar muertos, lo que hay que contar son actuaciones y analizar y valorar sus razones.

Otra de las opiniones generalizadas que me llama poderosamente la atención es la facilidad que tienen los amantes de la paz para apoyar hasta el desmayo la necesidad de los palestinos de recuperar su territorio (yo también, pero no hasta el desmayo y sí con compromiso de paz) cuando los palestinos y todos los pueblos árabes no le quisieron conceder ese derecho a Israel en el 48. Pero ¡ojo! No solo es que no le quisieron conceder ese derecho, es que todos los paises árabes se levantaron en armas por los tres costados infringiendo una guerra hacia un país recien nacido. Pero no se conformaron con eso: en el 56 dieron por saco otra vez nacionalizando el Canal de Suez provocando una nueva guerra. Pero ahí no paran: en el 67 vuelven a querer enviar a los judíos al mar también por los tres costados. Igualmente en el 73. Pero el tiro les sale por la culata e Israel les vence siempre y lo que sucede es que están heridos en su orgullo y ahora que Israel dice “hasta aquí hemos llegado y no suelto los territorios hasta que no tenga una garantía de que no me vais a dar por saco más” quieren ¡pobrecitos! hacer ver lo desgraciados que Israel les hace ser cuando es eso precisamente lo que ellos siempre han deseado de Israel. Pero claro, mientras haya torpes que los convengan…

Grande. Verdaderamente grande el barbarismo sobre las resoluciones de la ONU. Resulta que la ONU toma la gran decisión de partir Palestina. Los arabes desatienden y rechazan dicha resolucion (nombro nuevamente la guerra del 48 y todas las demás con el mismo fin). Como consecuencia de que los árabes rechazan tal decisión se crea un conflicto que desemboca, entre otras, en la guerra del 67. Tras ésta guerra la ONU establece otras resoluciones que son las que los judíos incumplen y entonces resulta que los judíos son unos impresentables que infringen la ley con el abuso de la fuerza. Dicho de otra manera: son más culpables aquellos que infringen algunas clausulas complementarias de una gran resolucion que aquellos que infringen la resolución en sí mismo, entera. Mejor lo digo de ésta otra: Los judíos no aceptan alguna claúsula sobre la partición de Palestina y sin embargo los árabes no aceptan ninguna. Los judíos permiten que los palestinos tengan su autonomía (aunque no militar ante las evidencias) y sin embargo los árabes pretenden la aniquilación de los judíos echandolos al mar (no lo digo yo, lo dicen ellos) y resulta que aún hay a quien se les hace la boca grande desgañitando la injusticia de la postura judía. Eso no es ignorancia, eso es enfermedad.

Es menos barbarismo el tema de los asentamientos porque éste es menos de perogrullo. Pero sin ser de perogrullo sigue estando muy claro para aquellos que conocen la raiz del problema y no los datos eventuales. Soy español y si en algo estoy de acuerdo antes con Felipe Gonzalez y ahora con Aznar es que con los terroristas NO se negocia. Los asentamientos son negociables. Lo que no es negociable es la resurrección de los muertos en, un ejemplo de tantos, el autobús de ayer. El día que Arafat (y conste que menciono a Arafat con todo el respeto del mundo porque nació terrorista y acaba dialogando porque tiene más cabeza que los locos que lo rodean) haya tenido la capacidad de convicción necesaria hacia los suyos para detener el terrorismo, ese día se podrá negociar el tema de los asentamientos y otros muchos temas pendientes, pero lo que Israel no puede ni debe es PREMIAR al terrorista y ceder a unas pretensiones regadas con sangre. Arafat y los suyos lo tienen que tener muy claro: mientras haya sangre los asentamientos seguirán. Cuando de verdad cese la violencia y haya un compromiso de paz por parte incluso de los mas extremistas grupos palestinos, los asentamientos terminarán.

5a, De consecuencias y de causas


DE CONSECUENCIAS Y DE CAUSAS

Todo lo que no sea partir del convencimiento de que una batalla por el conocimiento de las particulares condiciones de cada una de las actuaciones beligerantes dentro de un enfrentamiento global no nos va a conducir a analizar la raíz del problema, es como dar vueltas y más vueltas para dentro de un año seguir dando vueltas.
Yo no voy a entrar en la batalla por los datos. Ya lo hice una vez, ya di suficientes y como estoy convencido que eso no lleva a nada si no es a partir del análisis de las causas que han originado dichos datos, no voy a perder más tiempo.

Entramos en materia. El Islam es la religión ideal para ser pobre. Un pobre en el Islam es una persona mientras que un pobre en occidente es un miserable. Sin embargo sucede que el Islam, incluso más aún los pobres del Islam, nos envidia. Pero nos envidia tan gravemente que nos hace sentir la posibilidad de un próximo conflicto de enormes repercusiones. ¿Cuáles son la causas de esta aparente contradicción? Las causas no son más que aquellas que emanan de la dependencia económica que existe hoy en todos los rincones de la tierra. La falta de medios económicos produce en aquellas instituciones personales, familiares o estatales que la sufren, un sentimiento de animadversidad hacia aquellos que no la sufren y su volumen está en relación directa con la diferencia que haya entre beneficiado y perjudicado.

Nosotros, los que en occidente vivimos, podemos todavía ilusionarnos con ser participes de una familia encantadora y unida o podemos ilusionarnos, por ejemplo, con la creación de una fundación de ayuda contra cualquier tipo de discapacidad física. Interiormente parece que nos realiza. Nos sentimos satisfechos. Es cuando afloran los frutos de estas actuaciones cuando nos convencemos de que el dinero no es lo más importante, que existen otras cosas que nos hacen más felices que el dinero. Pero es fácil ese planteamiento hecho desde el dinero puesto que la importancia del dinero no se percibe cuando se tiene, sino cuando no se tiene. Ellos no lo tienen y por tanto a ellos no les ilusiona nada. Hasta incluso mandan a sus hijos a morir.

La impresionante evolución tecnológica del último cuarto de siglo que ha llevado a espectaculares progresos en los ámbitos de la medicina, la bioquímica, la ingeniería, la alimentación, las comunicaciones, etc… ha aumentado la distancia entre las cotas de los favorecidos y los no favorecidos y por tanto ha soliviantado y acelerado los ya despiertos (se despertaron a principios de siglo) factores de envidia y odio que, surgidos de la frustración, llevan a la agresión.

Son esas agresiones por tanto las consecuencias de una causa mayor y son esas agresiones las que se realizan en Sabra y en Chatila o en Jerusalen, las que se realizan con tanques soviéticos o americanos, da igual que sean 30 o 60, dirigidos por Sharon o por Hussein y que en el New York Times lo pongan blanco y en el Jerusalen Post lo pongan negro. Todo es secundario. Y hurgar en como se han desarrollado las consecuencias no nos llevará nunca a saber cuales han sido las causas o lo que es lo mismo jamás llegaremos a neutralizar los ingredientes del cocktail si nos peleamos por averiguar quien y como lo agita ahora, quien y como lo agita después.

Por tanto sabedores de cual es la causa, lo verdaderamente importante es estudiar y analizar la posibilidad de desterrar ese sentimiento de frustración que lleva a la voluntad de agredir. Sin lugar a dudas, por lo ya expuesto, sería ideal un acercamiento de los paises occidentales hacia los paises del Islam que favorezca su economía pero la cosa se complica cuando es su propia religión la que pone las primeras barreras y sobre todo cuando estos países favorecen las actitudes terroristas. No se puede ayudar a países que enseñan y ayudan a sus hijos a morir por matar, precisamente a aquellos que les podrían ayudar.

Es absolutamente necesario el convencimiento de los más extremistas musulmanes de que la mejor manera de velar por los intereses de sus hermanos es dotándoles de una mejor economía, que esa mejoría económica pasa por el acercamiento en forma de contraprestaciones humanas, culturales y económicas y que jamás conseguirán ese objetivo con la metralleta en la mano.

sábado, 20 de septiembre de 2008

3, Sangre barata


13/12/2001
El
pueblo judío está condenado a soportar la tolerancia de la comunidad internacional ante cualquier acto vandálico, asesinatos, atentados, etc… por parte de los paises árabes; sin embargo cada vez que Israel levante la mano será suficiente para que todos los ciudadanos del mundo condenen su actuación.
Ya pueden llover atentados, dinamita, kamikazes, muertos en Israel. Da igual. Todo es tolerable. Son sangre barata. No veo manifestaciones ni veo pluma reconocida alguna que se levante en contra de dicha barbarie como dando por sentado que dado que Israel se ha apoderado de unos territorios está justificado todo movimiento criminal.

Porque claro, yo doy por supuesto que en este país, quintaesencia de la democracia y del pacifismo y donde hasta incluso se pone en duda la actuación militar de EEUU en Afganistán, no sea que algún inocente pueda pagar las consecuencias, doy por supuesto digo, que lógico sería también condenar los atentados en los supermercados, en las paradas de autobús, en la puerta de las discotecas, en pleno centro de la ciudad etc… . Pero NO. Los judíos son todos merecedores de la muerte, no tienen derecho a vivir en paz y además viven en territorio robado.

Que fácil es, desde la distancia, aquí, tranquilitos desde la Europa occidental donde nunca pasa nada, reprochar y criticar el comportamiento de un pueblo que sí sufre y siente tras el cogote las irracionalidades de un vecino diferente.
Es lamentable que en España no se sea capaz de reconocer las enormes dificultades con las que se ha tropezado un pueblo que quiere tener un lugar en el mundo y las enormes dificultades que está encontrando por culpa de querer ser un país occidentalizado, industrializado y trabajador en medio de tanto parásito.
No es suficiente que el asesino Bin Laden derribe edificios, que el amenazante Sadam Hussein invada paises o que el loco Gadaffi explote aviones. No es suficiente esto para cambiar nuestra óptica hacia Israel como consecuencia de ser un reducto occidental precisamente en medio de los enemigos de occidente. Ni por tanto suficiente para entender lo peligroso que le resulta a Israel su existencia y por ello lo enormemente exigente que debe de ser para conceder al vecino su plena libertad. Ya lo dije en una anterior intervención “el hábito de ponernos siempre de lado del más débil obstruye a la razón de los mediocres de manera que impide concederle al poderoso la razón, nunca”.

Nada más lejos de la realidad mi intención de negarle a los palestinos su derecho de tener un territorio propio pero para eso han de cambiar sus actuaciones policiales en relación a sus terroristas ya que éstos ni quieren reconocer al estado hebreo ni siquiera quieren entrar en negociación ya que su deseo es echar a los judíos al mar. Por tanto es totalmente entendible, hasta que esto no cambie, la inflexibilidad de la postura hebrea. Es como tener un vecino que te odia, que te tiene rodeado y que encima está dispuesto a morir por matarte. No me voy a creer por mucho que me lo digan y por mucho que nuestros amigos de la paz me lo juren que facilitarían la vida al vecino. No lo intenten.

La solución al problema palestino la tiene Arafat. Solo los ignorantes son los que piensan que Israel quiere para algo los territorios ocupados cuando lo único que le traen son problemas. Israel dejaría encantado esos territorios sabiendo que lo van a dejar en paz. Pero para eso Arafat ha de hacerle ver a sus extremistas que igual que ellos reclaman sus territorios, los judíos también tienen derecho a ellos, que él también fue terrorista y que acabo dándose cuenta que solo el dialogo es capaz de negociar la paz.. Mientras eso no suceda los palestinos seguirán yendo de mártires por la vida, enseñarán a sus nenes a tirar piedras y a odiar y los mediocres españoles seguirán maldiciendo las represalias israelíes por que un kamikaze ha destruido un cine lleno de espectadores. Total son sangre barata.

13/12/2001

2b, Irreductibles


22/11/2001
Era
viernes. Buen rato hacía ya que la noche invadía el cielo de Nueva York. Apresurada andaba Alice con su barra de labios entre semáforo y semáforo, claxones, ráfagas y frenazos. Su afición al arte le había jugado una mala pasada. Embebida en el Metropolitan se olvidó del reloj sin darse cuenta que tenía una cita para cenar. Apenas llegaba quince minutos tarde pero su sentido de la responsabilidad tomó la decisión de ni siquiera poner la radio para conducir más concentrada. Iba rápida. Sus amigas sin embargo tranquilamente la esperaban tomando un Martini mientras charlaban. Cuando por fin llegó, la más avispada del grupo soltó –“Tu pagarás la primera ronda después de cenar”. –“Uff, si solo es eso…” contestó. Rieron.

Era viernes. Anochecía en Kabul. Apenas el chirriar de una bicicleta rompía el silencio aterrador que envolvía la apagada ciudad. En las calles, callados, hombres, solo hombres. La mujer no existe. La mujer no está. Pero la mujer siente. Una tenue luz alumbraba la estancia. Temerosa, ante el espejo está Mawibz. Sus facciones son muy bellas pero sus ojos están tristes. Tiene con quién charlar pero a esas horas ya no puede. Sabe con quién le gustaría ir a cenar pero a ella no la dejan. De copas, ni hablamos. A diferencia de Alice, Mawibz no pone la música porque le está prohibido. No hay revistas, no hay lectura, no hay cine, no hay televisión. Da igual si es viernes, sábado o lunes. Resignada a su suerte Mawibz ve pasar los días, ve pasar su vida.

EEUU ha sido atacada. 6000 ciudadanos neoyorkinos libres han visto sesgada sus vidas de manos de aquellos que impiden al hombre la libertad y a la mujer vivir. EEUU reacciona. Busca aliados. Busca soluciones internacionales contra aquellos que usan el terror para, por la fuerza, imponer sus ideas. La reacción es decidida como jamás se había hecho antes. Con autoridad. Determinantemente. En apenas un mes el pueblo afgano pasa de la alienación a la libertad. La euforia en las calles es patente lo que demuestra la satisfacción por el cambio. En apenas un mes Mawibz puede sonreir. Ahora puede trabajar. Sus hermanas menores pueden ir a la escuela. Puede quitarse su burka, lucir su belleza, pintarse los labios, charlar, oir música, y …vivir.

Ahí están. Son ellos. Critican lo incriticable. Reprochan lo irreprochable. Luchan contra el sentido de la lógica y de la vida. Incansables, argumentan lo inargumentable. Infatigables, defienden lo indefendible. Su odio hacia el poder, su ceguera ante la aportación del capital y su infinito caudal de orgullo envilecido les hace inconfundibles. Son lo antiyankees. No importa que los afganos ahora sean libres. No importa que Mawibz vuelva a sonreir. Lo ha hecho EEUU por tanto está mal hecho. Son…irreductibles.

22/11/2001

1, Los Antiyankees

10/11/2001
Son
seres curiosos. Tan curiosos como las truchas que a desovar acuden contracorriente o como el propio Copito que presume de ir contra las normas habituales de la fauna gorilera. Así son los antiyankees, tan contradictorios como inconsecuentes, tan insensatos como perdidos. Pero una gran diferencia les separa. Los primeros no pueden tomar propia decisión, los segundos sí.
Son precisamente éstas decisiones las que los hace diferentes porque dando por evidente el carácter racional de la raza humana es verdaderamente sorprendente la irracionalidad de sus razonamientos. De ahí su curiosidad.

Esopo, el enorme y sabio fabulista griego concluía en una de sus fábulas, “El hábito se impone al hombre y nadie puede renegar de su condición”. Ni calcado. El hábito que el hombre tiene de ponerse siempre del lado del más débil obstruye a la razón de los mediocres a posibilitar y valorar la aportación del poderoso, pues digo yo que alguna vez habrá que premiar al poderoso. Si el poderoso fuese siempre culpable y todo lo hiciese mal sería defectuoso y si fuese defectuoso, no les quepan dudas, no sería poderoso.
Bien. El caso es que los antiyankees se alían con Esopo y dejando entrever la falta de análisis y razonamiento que les caracteriza se dejan llevar siempre por el hábito y entran en continua contradicción.

Son seres que suelen estar satisfechos con su vida. Satisfacción que se pronuncia cuando observan la miseria allende fronteras en aquellos países donde la irrupción de la democracia, la industralización y el confort que proporciona el capital todavía se observa como una lejana utopía. Sin embargo, se desgañitan vociferando contra el buque insignia de aquellos que proporcionan ésta, su vida, la que les gusta más y a la que son incapaces de renunciar. Curioso, no?
Se quejan de consumismo en Occidente pero como se quejarían de aletargamiento en Oriente Medio o de espiritualismo en Oriente Lejano porque protestan de todo ya que, incapaces de crear nada, les molesta el enriquecimiento de los creativos; incapaces de liderar nada, les molesta que los lideren; pero sobre todo porque incapaces, por su nula aportación, de favorecer la evolución, se rebelan contra ella pero asentados en ella, esto es, critican al capital, a los métodos del capital, pero desde el confort que proporciona el capital. Ante todo este desaguisado de contradicciones se deduce por tanto que los antiyankees son ese tipo de personajes que dicen lo que no sienten, sienten lo que no quieren y quieren lo que no dicen.

Son tan curiosos estos antiyankees que nos quieren hacer creer, pero solo lo pretenden porque no lo consiguen, que suspiran por llevar a sus hijos a las mejores universidades de Siria, El Congo o Afganistán. A sus padres a los mejores hospitales de Jordania, el Chad o Somalia y, Dios nos libre, si en el gobierno estuviesen acudirían raudos y veloces ante cualquier necesidad de ayuda exterior, a las embajadas de Túnez, Ceilán o las Isla Fidji por aquello del amor a lo exótico. Porque esto último es verdad, les suelen gustar las flores, pero sobre todo si son cultivadas con tecnología agrícola judía o estadounidense que suelen conservarlas mejor.

Presumiendo de cultura culpan de todo lo que en el mundo sucede a los EEUU como validando la teoría de que sí una fuerza sobrenatural traspasase de repente el poder y la riqueza desde EEUU a La India o a Sudáfrica, los países del mundo se repartirían flores, se organizarían veladas internacionales de hermandad para cantar El Angelus y la madre Teresa de Calcuta aparecería como una mediocridad en medio de tanta buenaventura. Ignorancia.
No son capaces de entender que el ansia de poder no es exclusiva de EEUU ni de ningún país del globo. El ansía de poder es el hombre, como hombre, el que la lleva en su interior y así lo lleva demostrando desde las cunas de la civilización. ¿Culpamos también a EEUU del ansia de poder de Roma, Macedonia o los Persas? ¿Culpamos también a EEUU del ansia de poder de los españoles en las Indias? ¿de las colonizaciones inglesas y francesas?
Si los antiyankees fuesen coherentes deberían utilizar su furia contra El Creador por haber hecho al hombre como lo ha hecho pero culpar a los hombres de raza negra de llevar la piel negra, a los calvos de su falta de pelo o en el caso que nos ocupa al ciudadano norteamericano del ansia de poder del hombre me parecen conclusiones que solo pueden estar al alcance de seres especiales e irracionales.

Algo hay, es verdad, que me gusta de ellos. Es su absoluta convicción de que el dinero no hace el amor y que el amor está por encima del dinero. Estoy totalmente de acuerdo. Por eso aún amo más a EEUU. Porque gracias a que el amor ya lo tengo, agradezco, apoyo y aplaudo a aquellos que por su carácter emprendedor, por sus ansias de expansión y crecimiento, y por su afán de lucro y confort, posibilitan que yo pueda conocer, viajar, trabajar mejor, y disfrutar en fin de mi amor de la manera más agradable y placentera posible.
No puedo aplaudir sin embargo, aunque sí respetar, a aquellos que por religión, por raza o simplemente por carácter carecen de todo tipo de ambición y se aquilosan en el tiempo, pero ni aplaudo ni respeto, estos son los peores, a los anteyankees, espejo universal de la hipocresía y que como dicen en mi pueblo y creo que ya he argumentado bastante, ni fu ni fa sino todo lo contrario.
Paco Cañizares. 10/11/01

0, Los palestinos, el chollo del Islam


01/11/2001
Día
tras día en los medios encontramos publicaciones y opiniones, incluso de prestigiosos periodistas, transmitiendo el alto grado de culpabilidad que la invasión judía en territorios de Palestina tiene en el conflicto que hoy vive la sociedad mundial. Y acepto que lo diga Bin Laden porque le viene de maravilla, ya tiene excusa, pero no acepto que eruditos historiadores le convengan.
Alguna vez habrá que decir que la situación del pueblo palestino es el cajón de sastre donde la cultura musulmana desahoga sus frustraciones en referencia a la sociedad occidental o lo que es lo mismo es la excusa que le viene de perlas al pueblo musulmán para maquillar ese odio que siente ante una sociedad que espiritualmente inferior (según ellos), se presenta cada día más poderosa.

El ciudadano europeo, que desconoce por completo el complejísimo entramado de especiales situaciones que hoy día componen Oriente Medio, debe saber que el verdadero problema que acontece hoy está en la triste comprobación por parte del pueblo musulmán, cada día más pronunciada, que aquellos que caminan en la dirección opuesta son justo aquellos que deciden sus fronteras, les venden el armamento y quienes manejan a su antojo, porque las explotan, sus enormes riquezas naturales.
Con cara de tonto se quedaron los fieles castristas cuando su ídolo Fidel legalizó el dólar. Toda la vida fieles a la causa de su ángel salvador sin cometer adulterio y de golpe y porrazo Fidel convierte en ricos a aquellos que le traicionaban. Rabia. Frustración. Pues lo mismo. Fieles seguidores de Alá, fervientemente convencidos de ser seguidores del óptimo camino para contemplar como poco a poco, paso a paso, Alá convierte en ricos y poderosos a aquellos que no confían en Alá.
Inequívoca prueba de que el problema es económico y de poder es que hasta fines del XIX no existía tal problema. Es a partir de la 1ª Gran Guerra (Francia y G.Bretaña manejan a su antojo incluso traicionan la causa árabe) cuando Occidente descubre los intereses económicos de los paises del Islam. Es a partir de ahí cuando se va desequilibrando el protagonismo de las dos culturas en el mundo y es a partir de ahí cuando va emergiendo el odio hacia ese Occidente comandado por EEUU (de ahí la obsesión por quemar banderas estadounidenses).

Por tanto vaya desde aquí una luz hacia aquellos que aún mantienen la ceguera de aceptar la falsa teoría de que la invasión judía de Palestina es el detonante de la situación. Eso sería romper con la historia, esto es, demostrar que los países árabes son ejemplos de hermandad cosa que jamás ha sucedido porque los piases árabes jamás han sido capaces de entenderse entre ellos. ¿Dónde quedó el amor fraternal en el 70 cuando Jordania arremetió contra ellos en la más sangrienta guerra sufrida nunca por el pueblo palestino? ¿Dónde quedo el amor fraternal cuando en el 75 Siria incluso ayudó a los cristiano-libaneses de Gemayel contra los palestinos en la antesala de la guerra de Líbano?
Acepto que los palestinos necesitan un Estado propio pero yo no voy a caer en el error de pensar que cuando esto suceda el Islam abrazará a Occidente.
Así es que dejémonos de gaitas para siempre. Los palestinos a sus hermanos árabes les importan un pito. Lo que verdaderamente les importa es Alá y hoy la doctrina de Alá sucumbe ente la fuerza de la competencia. Ese es el problema.

01 Noviembre 2001